Dios aceptó la ofrenda de Abel, pero rechazó la de Caín. ¿Por qué? ¿Qué hizo Abel que Caín no hizo? El relato de estos dos hermanos siempre me ha intrigado, me acuerdo la primera vez que lo leí. Para aquellos que quizás nunca la han leído, la historia se encuentra en el libro del Génesis en el Capítulo 4.
Este preciso momento es la primera vez que vemos a alguien llevando una ofrenda a Dios, es decir, adorando a Dios, pues la ofrenda equivale a adoración. Así es, cada vez que el pueblo de Israel llevaba su ofrenda a Dios era una señal visible de su adoración. Esto me encanta porque muchas veces, aunque la adoración es personal y/o comunitaria, en este texto descubrimos que no es solamente palabras y canciones, sino también un sacrificio, es más, me atrevo a decir que toda adoración, toda ofrenda, debe ser sacrificial, o sea, llevar dentro de sí un aspecto de sacrificio, entrega y muerte.
Algunos clérigos dicen que "el hombre es un animal social", como si el instinto de manada fuera lo único que se puede mencionar a cerca de esa creación maravillosa llamada hombre.
Somos más que un rebaño - cada uno somos hechos por Dios a Su imagen y nada nos satisface más que una relación con él. Algunas veces, cuando una música inspiradora nos toca, tenemos sentido de lo infinito.
En el Nuevo Testamento, un sólo hombre es llamado evangelista, Felipe. La palabra evangelista es usada sólo en tres ocasiones. Pedro alcanzó tres mil almas en un día, pero nunca fue llamado evangelista, ni Pablo. ¿Por qué? ¡Porque todos evangelizaban! Los evangelistas no eran tan diferentes.
LLamar a alguien evangelista no era una distinción. Los cristianos se identificaban por ser testigos. Eso era peligroso pero obligatorio. La palabra “martir” originalmente significaba “testigo”, pero muchos murieron para dar testimonio de que la palabra se convirtió en sinónimo de dar la vida por Cristo. Los cristianos fueron llamados “confesores”, ellos lo admitieron como si fueran culpables.
¿Podemos obligar a los cristianos a trabajar con gozo y entusiasmo? No, en lo absoluto. La gente puede ser fuerte pero perezosa. Tal vez nunca hacen nada más con sus dones que usarlos para levantar sus propios músculos y sentirse bien.
Algunas personas le piden poder a Dios para salir del letargo, superar sus temores y reticencias. Ellos quieren que Dios les de un impulso tal, que sin ese impulso no podrían servir. Eso es construir castillos en el aire. A pesar de él mismo, Dios nunca te va a obligar a servirle. Ninguna fuerza invisible nos va a apalancar de nuestro sillón para ir a la calle. Levantarse e ir es nuestra parte del trato. ¡Levántate!
Ramiro Gutierrez es un hombre de esos que, aparentemente, no le falta nada. Se graduó en la mejor universidad de su país, se casó luego de un noviazgo de dos años, tiene una hija de siete y su trabajo le permite ganar un sueldo que sobrepasa, con creces, la media de America Latina.
Cada mañana se ve al espejo, hace un ejercicio mental de automotivación y sale a ganar, aunque los fracasos están en cada semáforo, él sólo se detiene si la vida lo obliga.
¿Te cuesta olvidar tu pasado? ¿No crees que tu presente puede ser diferente? A menudo escucho tantos hermanos decirme que que no pueden dejar el pasado en el pasado. Hoy vemos como el Salmista al parecer tiene este problema, pero no se queda en el problema sino que cree que Dios puede cambiar su realidad.
Cuando alguien mira por la ventana de tu vida, ¿Qué ve? Me preocupa mucho saber que tu y yo somos la imagen visible de Cristo. Y esto que debe ser un gran gozo para nosotros es producto de que, muchas veces nuestras vidas no representan a Cristo como deberíamos. Quiero que sepas que me incluyo en este grupo de anti-cristianos. ¿Cómo podrá el mundo creer que Jesús vive y reina cuando nuestras vidas dicen totalmente lo contrario?
La bondad es un atributo que grita lo que somos en el centro de nuestro ser. Nosotros podemos ser unos seguidores de Cristo robóticos, revisando las “cajas” de nuestros acciones justas, pero si esto se hace con el espíritu incorrecto todo lo anterior queda anulado.
Tu debes saber cuando eres salvo, de lo contrario, ¿Cómo podrás ser testigo de Cristo? La Biblia habla de manera clara y positiva, no tartamudea. Cuando tu la lees te vuelves seguro. El Espíritu Santo escribe sin dudas.
El Dios que creó el mundo también creó el evangelio. Pero fue a un costo mayor. El evangelio no es sólo una idea, es como la dinamita. Es Dios en acción en el fango de los campos de batalla. Él ha puesto su mismo ser, su hijo y su sangre en este evangelio.
Las multitudes quisieron, en más de una ocasión, que Jesús se coronara rey para conquistar al odiado ejército de ocupación romano. Pero él se negó. Jesús tenía un modo diferente. Jesús sí conquistó al romano que estaba a cargo del escuadrón de soldados que realizaron las ejecuciones.
Los cristianos carnales son excepcionalmente curiosos. Por ejemplo, por el solo deseo de conocer lo que les espera en el futuro, tratan de satisfacer su curiosidad y estudian a conciencia e interpretación de su mente las profecías de la Biblia.
Los cristianos carnales tienden a mostrar sus diferencias y superioridades en el vestido, su modo de hablar y sus actos. Desean causar impresión en las personas para que reconozcan todas sus empresas, dones o revelaciones.
¿Será que la humildad está pasada de moda? ¿Por qué la noto ausente de nuestros pulpitos y no la veo en muchas de las más concurridas esquinas evangélicas? Es obvio que hoy somos extranjeros en un contexto exitista donde se sobrevalora la ambición, las posesiones materiales y el estatus social.
Juan, el discípulo de Jesús, relata el interesantísimo encuentro del Mesías con una mujer samaritana. Cuenta la Biblia que, luego de mucho caminar, Jesús se sentó al lado de un pozo que proveía agua al pueblo, a descansar. Mientras él reposaba se acercó una mujer natural de Samaria a sacar agua del pozo, y ésta mujer, con su atención puesta en tarea fue sorprendida por una petición: Dame un poco de agua.
Es preocupante que en nuestros días la calidad de la vida cristiana se haya deteriorado en organizaciones, iglesias, líderes y creyentes en general. Por doquier se manifiesta la doble vida, el doble discurso con un estilo de vida totalmente divorciado de la vida cristiana, contraria a las ideas y el ejemplo original que nos dejó como herencia nuestro Señor Jesucristo.
Hay un par de maneras de tomar decisiones, las hay inmediatas y las de largo plazo. Una decisión inmediata es ¿Me voy de viaje o no? ¿Camino al trabajo o tomo el bus? Las decisiones a largo plazo tienen mayor tamaño e importancia y están compuestas por muchas decisiones pequeñas.